Instituciones… queridas Instituciones

10 mayo 2010

De vuelta en el avión que me devolvía a Madrid, apretado entre los dos asientos que me flanqueaban, bueno, realmente apretado, lo que se dice apretado, lo estaba entre los dos seres humanos que me tocaron en liza, grandes como armarios, saqué fuerzas de no sé dónde para leer un interesante artículo de Antonio Hernández-Gil publicado en ABC.  El artículo a la sazón lleva por título Instituciones y Utopía y a medida que lo leía, sentía más opresión aunque no sé si la sentía en el cuerpo o en el alma.

Sostiene el Sr. Hernández-Gil que la Sociedad, en el amplio sentido del término, está experimentando una creciente desafección hacia las Instituciones que nos gobiernan, un desapego promovido en un entorno de banalización del pensamiento crítico. Podremos estar más o menos de acuerdo en el grado de de esa desafección, ciertamente no todas las Instituciones gozan del mismo nivel de (des)prestigio pero lo que sí es cierto es que no están pasando por su mejor momento.  Ejemplos nos sobran: los escándalos de cargos políticos corruptos, las dudas sobre ciertos jueces en esferas no precisamente bajas, el descrédito de algún responsable de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, falta de pericia de ciertos reguladores financieros, etc.

Es difícil, y hasta inconcebible, como se indica en el artículo, pensar que algún día la Sociedad pueda llegar a dar la espalda a sus gobernantes y políticos.  O que las Instituciones caigan de facto en desuso.  No ocurrirá esto porque eso significaría la plasmación más absoluta de nuestro fracaso como Sociedad.  Reinaría la anarquía, el caos, el pillaje, la ley del más fuerte.  La experiencia acumulada a lo largo de los siglos debe servir, y de hecho sirve, para evolucionar positivamente como personas, como organización social, como especie, al fin y al cabo, que se distingue del resto por su nivel de inteligencia.

Claro que esa inteligencia social o personal, de la cual se deriva la curiosidad por aprender/evolucionar y el desarrollo de un espíritu crítico/constructivo hacia lo que nos rodea debe prender, sin duda, en un terreno donde la libertad de expresión y el respeto sean el sustrato fundamental.  Si el cáncer de la corrupción, el putrefacto olor del amiguismo y el lacerante látigo de la censura se introducen, como lo hace el agua en las cavidades rocosas, entre diferentes estamentos de la Sociedad, sus componentes (es decir, todos nosotros) perderemos nuestra confianza en las Instituciones, en los gobernantes y, en definitiva, en aquellos que deben servir de estructura, de soporte, para el correcto desarrollo de nuestra convivencia.

Ciertamente, parece difícil que se pueda producir en nuestro país un desapego total hacia nuestras Instituciones pero la calidad de nuestra Sociedad se mide por el nivel de respeto, por parte la ciudadanía, hacia aquéllas y por su grado de eficacia para garantizar una convivencia justa y digna para todos, y subrayo todos, sus componentes.  A partir de ahí, pensemos en distintos países:  Alemania, Grecia, Irán, Core del Norte, Estados Unidos, Venezuela… ¿qué grado de apego/respeto tienen estas sociedades hacia sus Instituciones? ¿dónde colocamos a España?

Orientación frente a simple Redefinición

8 mayo 2010

Los tiempos convulsos tienen la ventaja de que suscitan reflexiones sobre modelos de negocios, planteamientos de vida, objetivos, asignación de recursos, etc.  Mucho se comenta en tertulias de radio, TV; mucha tinta de derrocha en artículos, libros; muchas horas se consumen en tratar de pensar sobre cómo debemos re-enfocar nuestro modelo de sociedad en la que vivimos.

No pasa día sin que llegue a nuestros oídos cómo tal o cuál político, sociólogo, economista, etc. considera que estamos en un período que va a generar cambios radicales en la manera en la que el sistema financiero está organizada, en los modos de producción que actualmente generan la riqueza de un país, en cómo y qué deben regular las principales instituciones del Estado…  Todo esto seguro que tiene su base pero, a mi modo de ver, poco o casi nada se comenta sobre cuáles son los valores humanos y pilares político-económicos sustanciales sobre los que queremos se sustente nuestra sociedad.  Es decir, más que re-definir necesitamos orientar (o re-orientar) y esto sólo es posible si antes tenemos muy claro qué tipo de sociedad queremos.

Solemos perder mucho tiempo discutiendo sobre vaguedades en relación a la necesidad de realizar cambios que suenan muy bien pero que no sirven para absolutamente nada.  El cambio por el cambio es como no hacer nada por no saber qué hacer.  Es decir, uno está igual de perdido aunque lo primero vende más que lo segundo.  Antes bien, los debates, reflexiones, deben centrarse en qué objetivos/planteamientos/modelos queremos alcanzar o desarrollar para posteriormente, y sólo posteriormente, analizar cómo lo vamos a conseguir (re-definiendo esto, cambiando lo otro, manteniendo lo de más allá…).

Este es el debate que debe presentarnos nuestra clase política.   Este es el debate que distingue a los políticos con ideas, es decir, de nivel de los politicuchos mediocres.  Les pagamos (sí, les pagamos todos nosotros) para que nos orienten con criterio, nos sugieran el camino, no para que nos re-definan, nos recauchuten sin más sentido ni objetivo.  Y, por supuesto, nosotros, como Sociedad, debemos exigirlo y premiarlo en la urnas.  Si no… mejor nos callamos y sufrimos el monstruo que alimentamos.

La trampa del euro

4 mayo 2010

Interesante artículo publicado por El País sobre la posibilidad, aparentemente factible, de que algunos países de la zona euro se vean obligados a abandonar la moneda única como paso previo para afrontar con mejores garantías de éxito su recuperación económica.  En concreto, Paul Kugman, el economista norteamericano que firma el artículo, señala el caso específico de Grecia como ejemplo de dicha posibilidad.

No tengo claro si el enfoque debe ser el hecho de que pertenecer a una esfera económica de moneda única limita las posibilidades de reacción individual a situaciones macroeconómicas como la actual o, por contra, si debemos poner el foco en la estructura industrial, capacidad de inversión i+d+i, nivel de preparación profesional, nivel de gestión económica, etc.. del país en cuestión.  Dicho de otra manera, ¿los problemas de Grecia se derivan principalmente del Euro? ¿No será que la economía griega, lo mismo que posiblemente la española, se asienta sobre bases no demasiado sólidas con un gasto desmesurado, una contabilidad retocada y una credibilidad de cara a los inversores totalmente liquidada?  La moneda única es igual para todos los miembros de la UE; por lo tanto, ¿cómo es que para unos países la limitación de acción que se supone pertenecer a esta supra-esfera económica es un problema y para otros no lo es tanto?

Mi impresión es que a perro flaco todo son pulgas.  Y cuando las cosas no se hacen bien, cuando el programa económico de un gobierno se basa en gastar más de lo que ingresa para principalmente “comprar” votos y voluntades, cuando no se plantean proyectos creíbles y viables, llega un momento en el que el euro es un problema… y el dracma (o la peseta) también.

Redibujando el mapa de Europa

2 mayo 2010

Cuando nos sentimos a disgusto con el vecindario que nos rodea, y asumiendo que tenemos posibles para hacerlo, podemos considerar la opción de mudarnos a otra casa donde suponemos la “compañía comunitaria” nos será más grata.

El problema es que esto no puede aplicarse a los países propiamente dicho, a esa masa terrenal enmarcada dentro de unos límites geopolíticos que nos condicionan nuestra vida y nuestro futuro. Los países no tienen la propiedad de la movilidad… y, ¡vaya si lo echan en falta! Que le pregunten, por ejemplo, a Polonia cómo se vive entre dos colosos como Alemania y Rusia.

Curioso, o divertido cuando menos, artículo (en inglés) que publica The Economist en el que propone un re-ordenamiento del mapa europeo en función de los diferentes intereses que afectan a los países de la región. Lo cierto es que algún movimiento de este tipo suavizaría alguna de las tensiones políticas que se han venido larvando durante siglos.

El legado de Arthur Andersen

1 mayo 2010

Los tiempos de dificultades que estamos atravesando suelen ser idóneos para suscitar momentos de reflexión (al nivel que consideremos).  No en vano, los tiempos complicados son lecho de grandes ideas y significativos cambios a lo largo de la Historia.

Y las empresas no son ajenas a esta situación.  El Legado de Arthur Andersen es, a mi entender, un magnífico libro sobre cómo puede afectar al devenir de una empresa la identificación, aplicación y conservación de sus valores fundacionales.

Sobre la base de la historia de la que, muy posiblemente, fue la consultora más exitosa y envidiada de sus tiempos, Arthur Andersen, Carmelo Canales y Francisco López, dos ex-consultores de la Firma (como se la mencionaba, al menos, internamente), desgranan los fundamentos que sustentaron la cultura Arthur Andersen y cómo la aplicación de los mismos permitió generar durante décadas un andamiaje de procesos eficientes y crear una cantera de talento profesional que muy pocas empresas han sabido reproducir a lo largo de los tiempos.  Nos muestran, igualmente, cómo la descomposición paulatina de esos elementos/valores fundacionales en el tramo final de la historia de la Firma supuso el desgarro interno y división en dos sociedades, en una primera fase, y su inevitable desaparición/liquidación como compañía finalmente.

El libro tiene como valor intrínseco la posibilidad de obtener importantes conclusiones en cuanto a la reflexión que suscita la aplicación de su mensaje o enseñanzas a cualquier empresa en la actualidad.  Es decir, no es tanto el aprendizaje efectivo que el lector puede obtener sobre historia propia de la firma consultora (interesante de por si), cuanto las ideas y conceptos que, sobre la base de lo que significó el éxito de Arthur Andersen, pueden aplicarse a empresas con situaciones complicadas por falta de una cultura empresarial definida, clara y eficaz.

Por último, reseñar la redacción sencilla, completa, didáctica, de lectura rápida y con una estructura que, obviamente, recuerda al pasado consultor de sus interesantes autores.  Por cierto, no dejéis de visitar sus páginas webs (personales/profesionales).

La prensa obligada a reinventarse

18 marzo 2009

Interesante artículo titulado “When newspapers fold” que se publica en la edición de hoy del Financial Times sobre el futuro de la prensa (escrita).

Parece que los tiempos no corren del todo favorables para las ediciones impresas de una buena parte de los periódicos más relevantes de EUA.  Del top-25 de ventas, sólo 5 periódicos arrojan cifras positivas en la evolución de su tirada en el último año, destacándose caídas de hasta -53% en algún diario.  El significativo descenso de los contratos de publicidad, el desorbitado endeudamiento de las editoras, las sobredimensionadas estructuras organizativas, los absorbentes costes de impresión y distribución, el incremento en el uso de Internet como canal de información alternativo, etc… son algunas de las causas de esta debacle que ya se ha saldado con la interrupción de la publicación de diarios legendarios como el último caso del Rocky Mountain News.

La industria, en general, se debe replantear su modelo negocio y enfocar esfuerzos y recursos en aquellas áreas que verdaderamente aportan valor.  Se deben tomar decisiones sobre cuestiones tan diversas pero de un calado tan profundo que las decisiones resultantes definirán un modelo completamente diferente.  Especialización periodística local o internacional, posibilidad de compartir noticias entre periódicos de un mismo ámbito geográfico, abandonar la publicación de la edición impresa centrándose en el canal on line, cobrar por lectura/bajada de noticas, etc… son algunas de las preguntas que se deben valorar y responder.  De esta reflexión dependerá el devenir empresarial de las actuales compañías editoras.

Será difícil que veamos desaparecer de nuestros kioskos a todos los rotativos que hoy en día nos suministran información puntualmente pero, sin duda, el modelo de negocio está sufriendo una reorientación muy significativa.  La prensa escrita está de cambio y sus enfoques periodísticos, temas a desarrollar y contenidos a publicar no se van a parecer mucho a lo que tradicionalmente hemos conocido.  Y de esto, estoy seguro, seremos testigos de excepción.

Parece que comenzamos a separar el polvo de la paja

7 marzo 2009

fmiA través del El bolg Salmón llego a una entrada de Onésimo Alvarez-Moro en la que se adentra en el difícil vericueto de valorar quiénes tienen responsabilidad en el origen de la crisis que estamos viviendo (y comenzando a sufrir de manera más que notable en algunos casos).

Parto de la base de que no hay un ”culpable” único si no una concatenación de factores y errores varios y variados que fueron bajando en cascada a diferentes niveles y mercados.  Ya tuvimos ocasión de abordar este asunto en una entrada anterior.  En este caso, Onésimo Alvarez-Moro hace referencia al estudio publicado por el economista-jefe del FMI, Olivier Blanchard, en el que culpa a la falta de regulación como principal causante de la crisis.  La poca, mala y, en cualquier caso, ineficiente regulación de los diferentes organismos supervisores, Bancos Centrales y Gobiernos permitiendo que un excesivo caudal de liquidez inundara los mercados financieros internacionales, ha resultado en una fiesta bochornosa donde los excesos y libre albedrío de los participantes han acabado con la diversión de manera abrupta y con la policía cerrando el garito (por supuesto, metafóricamente hablando).

Efectivamente, esta puede ser una de las causas que han originado el actual deterioro económico.  Parece lógico pensar que si alguien organiza una macro-fiesta, éste siente las bases de funcionamiento para asegurar que dicho evento se lleve a cabo dentro de unos cauces razonables.  Los Bancos Centrales y respectivos Gobiernos organizaron una fiesta en la que la barra libre parecía no tener fin.  Mientras las economías de los países más desarrollados del planeta rugían con sus motores a pleno rendimiento, los Gobiernos no quisieron / supieron / pudieron (cada cual que elija el verbo que más se ajuste a su impresión) poner coto, que no freno, a una situación que finalmente se ha ido de las manos.

Esto puede que haya sucedido así.  Pero, y continuo pensando lo mismo que sostenía en mi anterior entrada, en un peldaño inferior, no deberíamos de quitar ni un ápice de responsabilidad a los altos cargos de entidades financieras, organismos económicos y ejecutivos de multinacionales con importantes implantaciones a nivel mundial que al albur del calor de la hoguera también arrimaban el ascua a su sardina sabiendo (porque lo sabían) que debían de ir tomando decisiones encaminadas a reestructurar sus respectivos negocios o negociados, replantear sus estructuras organizativas y revisar las estrategias con el fin de ir ”descontando” escenarios macroeconómicos menos favorables a los que se estaban viviendo.  Lo fácil era permitir que los decibelios de la fiesta fluyeran a pleno rendimiento pensando que ya vendría alguien, ¿el Gobierno quizás?,  a sacarnos las castañas (o la sardina) del fuego, ¿con planes de apoyo financiados por el erario público posiblemente?,  cuando se encontrara con un problema tan grande que también le pudiera afectar a él, ¿3.5 MM parados en la sociedad… de momento?  Estos señores también tienen su responsabilidad por dejación, por pasividad, por dejarse llevar, por falta de previsión, por negación de lo que nos venía encima, porque a esos niveles, en definitiva, se les paga por pensar en las estrategias que sus respectivas empresas van a desarrollar a medio-largo plazo (3-6 años) en función de escenarios económicos futuros y, por supuesto, tomar decisiones acordes a los mismos.

La codicia y la corresponsabilidad

15 febrero 2009

703px-hieronymus_bosch-_the_seven_deadly_sins_and_the_four_last_thingsEn los tiempos que corren, no sería un mal ejercicio realizar una mirada introspectiva a cómo empresarios, ejecutivos, altos cargos públicos y, en general, profesionales con posiciones influyentes han venido desarrollando sus respectivas ocupaciones profesionales.

No lo subrayo tanto por el desempeño más profesional o técnico de su labor sino por el lado de las consecuencias que sus decisiones (profesionales) pueden acarrear al conjunto de la sociedad.

Es obvio que no todos tenemos ocupaciones profesionales con incidencia sustancial en el devenir de la sociedad.  O, al menos, no desde un punto de vista de la relevancia y de la magnitud de las decisiones que conllevan nuestros trabajos.  Sin embargo, todos podemos pensar en cargos públicos y privados cuyos aciertos o errores tienen un influencia muy directa en nuestro estado de bienestar.  Y, de esta manera, me refiero más concretamente a las responsabilidades derivadas de los tremendos desaciertos que responsables y reguladores de los sistemas financieros internacionales (en especial el norteamericano aunque no el único) han ocasionado como resultado de su codicia.  Sí, digo bien, codicia y falta de responsabilidad.  Algunos lo están pagando con sus propios despidos pero ¿es esto suficiente? Un militar, por ejemplo, que no lleva a cabo su labor diligentemente lo puede llegar a pagar con un arresto (es decir, una privación de libertad).  Un financiero que ha tomado riesgos desproporcionados siguiendo un parámetro de “cuanto más beneficio genere para mi empresa, mayor es el bonus que me puedo embolsar al final del año ” no tendrá más problema que ser puesto en de patitas en la calle si no alcanza sus objetivos.   El daño generado a una sociedad como resultado de la acción agregada de todo un sector financiero codicioso, eso queda impune.

Pues bien, la ingente cantidad de millones de dólares / euros que los diferentes gobiernos están insuflando al sistema financiero internacional (que la pagamos todos, conviene recordar) es el resultado de las paupérrimas decisiones que se han venido tomando en los últimos años a ciertos niveles con el único objetivo de amasar fortunas y cuota de mercado, en sus respectivos sectores, a toda costa.

Los pecados capitales son una clasificación de los principales vicios sobre los que se entiende se desarrollan el resto.  Son las bases de lo que un cristiano creyente debe evitar en lo concerniente al desarrollo de la moralidad cristiana, de su propia moralidad.   En este sentido, la codicia, la soberbia y hasta la envidia podrían, de una u otra manera, estar detrás de la toma de decisiones de algunos de los responsables financieros que por su error de cálculo han provocado la actual crisis internacional.

No es cuestión de creencias religiosas, no.  Tampoco es cuestión de mezclar concepto, no.  Es simplemente cuestión de sacar lo mejor de nosotros mismos, de reflexionar sobre si “todo vale” con tal de alcanzar objetivos, de urgar en nuestro interior para crecer no sólo como profesionales conocedores de la materia técnica que manejamos sino también como personas (también profesionales) conscientes de las implicaciones de nuestras decisiones.  Por ello, posiblemente sea bueno reflexionar si frente al vicio de la Codica, podemos trabajar la virtud de la Generosidad (bien entendida como mesura en los negocios y, por extensión, en cualquier ámbito de la vida.), si frente a la Soberbia, podemos sopesar la virtud de la Humildad (sin renunciar por ello a la búsqueda de la excelencia personal y profesional) y si frente a la Envidia, podemos añadir el contrapeso de la Caridad.

El paso del tiempo hace que la Humanidad como tal sea más inteligente como resultado de la acumulación de conocimiento y sea también más planificadora y previsora derivado de la acumulación de experiencia.  También es cierto que somos más conscientes de nuestra propia humanidad entendida, en este caso, como la sensibilidad que podemos mostrar hacia lo que le ocurre al prójimo.  Y que esta humanidad se sostiene en la Justicia como elemento corrector de las buenas y malas acciones.  Por ello, quien tenga corresponsabilidad en esta crisis debe de hacer frente a las implicaciones de sus propias decisiones y de esta manera no pagaremos justos (con nuestros impuestos) por pecadores.  Si no es así, que la postrimería del Juicio se apiade de sus almas.

NOTA: La foto de esta entrada, la Mesa de los Pecados Capitales, es obra de finales del siglo XV del pintor holandés El Bosco.  En ella, El Bosco sitúa alrededor de una imagen central que respresenta el ojo de Dios (que todo lo ve) siete escenas en alusión los Siete Pecados Capitales.  Las cuatro esquinas de la obra vienen a respresentar las cuatro postrimerías: la Muerte, el Juicio, el Infierno y la Gloria; es decir, ni más ni menos que lo que nos espera después de la vida.

Lector de libros electrónicos

9 febrero 2009

papyreLlevo relativamente poco tiempo detrás de este tipo de aparatos que pienso van a dar mucho que hablar, escribir y hasta que vender.  Me refiero a los lectores de libros electrónicos (el ejemplo de la foto, es un Papyre 6.1).

Estamos, sin duda, en la primera generación de este tipo de artilugios.  Esto se desprende de las limitaciones funcionales y relativa desestandarización de tecnologías de los diferentes modelos que podemos encontrar en el mercado.  Sin embargo, no sería justo reconocer también los importantes avances que se han venido desarrollando desde que se crearon los primeros aparatos especializados en la lectura electrónica.  Esta especialización en sí misma constituyó una importante mejora frente a dispositivos generalistas que no aportaban una sensacion ni remótamente cercana a lo que podemos entender por leer un libro.

Algunas de las ventajas que encuentro más relevantes en la utilización de lectores electrónicos son las siguientes:

  • Posibilidad de llevar contigo una amplísima biblioteca que sólo ocupa y pesa lo que el propio dispositivo.  La limitación la determinará el tamaño del libro y la memoria utilizada.
  • Versatilidad desde el momento en que existe la posibilidad de descargar y leer no sólo libros sino también versiones digitales de periódicos, revistas, blogs, etc.
  • Gran movilidad, al ser aparatos relativamente livianos y de dimensiones manejables (en esto se está avanzando mucho con las nuevas versiones).
  • Disponibilidad de toda la oferta actual de novedades en papel pero a un precio sensiblemente inferior (ahorro).  Esto, sin duda, es una ventaja sobre todo en los tiempos de crisis que nos está tocando sufrir.
  • Frente al formato en papel, la biblioteca electrónica permite hacer copias de seguridad.  Es decir, tu biblioteca está siempre a salvo de posibles siniestros (previo back up).  El formato papel implicaría adquirir una segunda unidad.

Sí.  Existen también, hoy por hoy, unas importantes limitaciones relacionadas con variados aspectos:  la capacidad y la propia necesidad de utilizar las baterías (el papel nunca te deja tirado), la definición y tecnología de la pantalla, la incierta sensación de lectura frente al formato en papel, la ergonomía de los dispositivos, las posibles incompatibilidades con otros gadgets electrónicos, limitaciones relacionadas con las conexiones (wifi, 3G, bluetooth…), etc.  Aspectos que, sin duda, están en sus primeras fases de alcanzar un nivel más eficiente, práctico y útil.

Los lectores de libros queremos pensar que ojear un libro, acariciar sus tapas, la sensación de pasar sus páginas e incluso olerlas es un intangible imposible de reproducir en un aparato electrónico y que, por ello, el formato físico del libro que conocemos desde pequeños seguirá estando vivo cuando ya no seamos parte de este mundo.  Mucho se podría escribir sobre la Historia de los libros y sus variantes.  Sería una pena que, efectivamente, el formato papel quedase relegado a los coleccionistas de antiguedades.  Personalmente, creo que el libro como tal tiene aún mucha vida pero también pienso que dispositivos como los aquí comentado nos facilitan la vida, extienden la cultura y permiten hacer un uso de la misma de una manera más rápida y fácil.  Y esto también hay que apoyarlo.

Cuando un blog se escribe solo con diagramas

6 febrero 2009

A través de Ubernin.net llego al blog Indexed de Jessica Hagy.

Curioso blog en el que la autora sólo incluye entradas con diagramas y pequeñas gráficas que ponen en relación diferentes variables conceptuales.  Jessica nos indica que comenzó este blog para utilizarlo como herramienta que la ayudara a pensar de una manera más lógica o racional. 

No sé si la ayuda a ello pero después de dar unas vueltecillas por sus páginas, sinceramente lo encuentro cuando menos curioso y original.  Por cierto, también está la versión en papel.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.